Soy Daniel Ulibarri

¿De quién es lo que no es de nadie?

Si me preguntan de quién es la piedra que acabo de patear en la playa diré que fue mía en ese mismo instante y que ahora, por suerte, le pertenece a otro pinta, luego al siguiente y finalmente a todos los demás.

Porque todos los pintas son el mismo. Aunque yo no me parezco a nadie, modestia aparte.

Algo así sucede con la vida de los demás, que nos pertenece cuando nos conviene o, peor aún, cuando creemos que debe ser de nosotros y de nadie más, para que la nuestra finalmente signifique algo.

Pero no fue de filosofía ni de urbanismo, y mucho menos de política que vengo a exponer aquí.

Esto lo digo porque acabo de patear una piedra sin dueño en el parque del lado.

Hay palabras, hay discursos, capaces de incendiar. No pertenecen a nadie.

Hay muchas formas de resistir. Paralizar a un país entero, para que no pertenezca a nadie.

Vaciar oficinas, casas, escuelas… donde no pertenece nadie.

Dejarlo todo y salir a protestar por la libertad que nos pertenece a todos y pronto pertenecerá a nadie.